viernes, 26 de febrero de 2010

Arco Iris salvador

Afortunadamente las madejas de lana se pueden compactar, constreñir, oprimir y reducir a su mínima expresión; el problema surge cuando la mínima expresión llega a ser del tamaño de dos cuerpos del ropero. Si te percatas de que las puertas empiezan a combarse, ha llegado el momento de tomar medidas.

Yo opté por la mas lógica: me fuí a casa de mi vecino, le pedí con toda amabilidad y la mejor de mis sonrisas permiso para ampliar mi armario reduciendo unos miserables 5o cm. el dormitorio de su niño, pero se negó aduciendo una serie de ridiculas excusas ¿os lo podeis creer?
¡¡Que ha sido de la buena vecindad!!

PLAN B.- Saqué del armario una de las bolsas llena de lana (el resto la siguieron en tromba).
Seleccioné por un lado las de calibre similar y cualquier color.
Por otro elegí un color del que tuviese suficiente cantidad.
Finalmente hice acopio de un tono neutro que matizase tanto colorín.
Y me puse manos a la obra:

Grannys exagonales con el centro arco iris, una vuelta verde para unificar y el borde en color hueso.

Así van quedando.

Granny square de colores

3 comentarios:

  1. Que lindos grannys... y la historia de cómo llegar a ellos genial!!! jajaja

    Un abrazo,
    Gio

    ResponderEliminar
  2. Oh, fantastico lo de los grannys¡¡¡ curiosamente yo ando desde hace unos días haciendo una mantita de grannies con los restos de lanas que tengo

    ResponderEliminar

 

Made by Lena